Sobreviviré, que nadie tenga la menor duda

viernes, 04 de enero de 2008

Nunca pensé que se comiese tan bien allá arriba. Después de casi tres horas de vuelo, aterrizábamos en la pista 33L en el mega aeropuerto. La maleta salió rápido y cogí el shuttle hacia el hotel, donde la dejé y me dispuse a coger la línea 5 del metro. A los 30 minutos de viaje, me bajé en la parada de Chueca. Después de caminar un ratillo por este barrio gay (más bien de gentuza, por lo que vi) y perder dos euros en una cabina tratando de llamar a casa, caminé un par d callejuelas sucias, y de repente, aparece, ante mí, la Gran Vía de Madrid. Hacía calor, pero me dio igual. Luego pude ver el Palacio Real, la Puerta del Sol, etc. Pero no era esto lo que venía a hacer a esta gran ciudad. El propósito final llegaría al día siguiente, en Barajas. A las 10.50 despegaría el vuelo que me llevaría a vivir la que ha sido, sin duda alguna, la aventura más increíble que jamás haya vivido yo solo. Tres semanas que, para bien o para mal, no olvidaré nunca. Un viaje en Londres que marcaría un antes y un después en el concepto de independencia en mi persona. Por eso mismo, he decidido, que este resumen haya empezado contándola, ya que ha sido el hecho más relevante de todo el 2007. No hay espacio suficiente en ningún servidor de blogs para expresar la cantidad de sensaciones vividas durante este viaje, fue algo alucinante e irrepetible. Simplemente, otra manera de vivir. Simplemente, mi manera preferida de soñar, un sueño que en agosto se hizo realidad. Digamos también, que el día que me enteré de que me habían concedido la beca (23 de mayo, 15.15 horas) fue el momento del clímax del año.

Pero no todo fue como ese maravilloso mes. No. El 2007, al igual que el año anterior, fue un año de mucho trabajo. Pero también para poder sentirme orgulloso de ser capaz de hacerlo, aunque haya sido por un mísero salario. No sería este un buen resumen sin hablar de la experiencia de un año vivida en Telepizza. Puede parecer que esté resentido con la empresa porque ya no estoy ahí. Pues bien, sí, lo estoy, pero no porque ya me haya ido, lo estaba incluso meses antes de haberlo hecho. Me siento así porque jamás en mi vida me había sentido tan humillado y menospreciado. La cantidad de trabajo llegó hasta límites insospechables. Pero bueno, por suerte eso ya está superado. Me fui por mi propia cuenta y sin que me echasen, habiendo conseguido un año de experiencia laboral que no le viene mal a nadie. Al fin, terminando el mes de septiembre, llegó la sorpresa y la alegría. Me llamaron de la agencia que se encarga de suministrar los azafatos al Auditorio de Tenerife, y ahora trabajo ahí como azafato de congresos y de traducción. Por fin puedo trabajar en algo que me gusta y que a su vez, me enriquece culturalmente.

Todo lo anteriormente expuesto, se vio agravado por el hecho de que a su vez, estaba en el arduo proceso de obtención del carnet de conducir. Posiblemente, el más penoso al que me haya enfrentado en mucho tiempo, no por el hecho en sí, sino que el ridículo sueldo que cobraba en telepizza fue durante muchos meses, directo a la autoescuela, hasta gastarme la friolera cifra de 2400€, eso sí, con la colaboración de mis padres. Afortunadamente, el 19 de junio a las 10.30 de la mañana, junto a Decathlon, llegó la buena noticia Aún así, sigo afirmando, que el período comprendido entre noviembre de 2006 hasta mayo de 2007, fue lamentable. Me sentí muy mal en algunos momentos, pero sobretodo solo, al no encontrar el apoyo suficiente por parte de casi nadie para poder afrontar la anterior situación. No nos engañemos, hay un período de 2007 que no me gusta recordar. Para resumir, emplearé dos palabras: insatisfacción e incomprensión (esta última, también por mi parte).

En el aspecto sentimental, durante el finalizado año no hubo novedades de ninguna clase. Para mi desgracia, el 2006 fue bastante duro en ese aspecto, y aun recuerdo cosas que creí que tenía superadas. Pero es eso, solo son recuerdos, y menos mal que puedo seguir teniéndolos en la memoria, así sabré como no cometer los mismos errores otra vez. No obstante, me he dado cuenta de que uno no puede estar solo en el mundo y vivir sólo del recuerdo. Para el 2008 he decidido que cambiaré mi actitud, empezaré a no tener tanto miedo ni a tener fantasmas en la cabeza al pensar en todo este asunto, porque también es cierto que en muchas ocasiones me he imaginado con otra persona al lado, y estoy convencido de que es genial.

Como conclusión general de 2007, he de decir que he aprendido muchas cosas. La más importante, y por más que le duela a algunos, es que he aprendido que los demás van a lo suyo, y en consecuencia, ahora también iré yo a lo mío. No se equivoquéis queridos lectores, no me voy a convertir en un cerdo que pasará de todo el mundo. Hay gente que sabe que tiene un lugar en mi corazón, y que son irremplazables, que no quepa la menor duda.

Por último, y ya mirando hacia este nuevo año, sé que dentro de poco tiempo se complicarán las cosas para mí. Me van a operar una mano y durante un par de meses voy a necesitar la colaboración de todo aquel que se preste para poder recuperarme, así que de antemano le agradezco a todo aquel que me pueda ayudar, aunque tan solo sea con un “¿Cómo estás?”.

También quiero, agradecer un año más a todos los que habéis pasado este tiempo conmigo, y que en cierta manera me habéis ayudado en los momentos difíciles

COMENTARIOS