Sobreviviré, que nadie tenga la menor duda

lunes, 24 de diciembre de 2007

El viernes tuvimos la cena de empresa. La hicimos en el restaurante "Los Sabandeños", que está por encima del campo de La Manzanilla en La Laguna... pero fue un lío porque Alexei y yo nos perdimos como dos bobos con el coche por esos senderos misteriosos de las afueras de La Laguna. La comida no estuvo mal, pero bastante mejorable. Nos pusieron 200 ml de sopa, junto con un bistec de cerdo y de postre arroz con leche. Al rato, entregamos los regalos del amigo invisible. A mi me regalaron cuatro botellas de un litro de cerveza... sin comentarios. Después nos fuimos de "fiesta" al cuadrilátero, más concretamente al pub "Depende". En un principio no estuvo mal, pero francamente, no estoy acostumbrado a pasar tanto tiempo en un mismo bar, y la cantidad descomunal de gente que había en dicho garito, me empezo a agobiar al rato de estar ahi. A las 3.30 cerró el bar en cuestión. Algunos prosiguieron con su fiesta yéndose al Barock, pero otros, entre los cuales se encontraba un servidor, se marcharon a sus casas. Tuve la suerte de que me bajaron y no tuve que coger la guagua yo solo.

La semana que viene estoy de suerte, pues trabajo los cuatro días en el Ballet Imperial Ruso. A ver si se hacen unas cuantas horas para que en febrero no me vea tan asfixiado de dinero.

Por cierto, mañana ya es nochebuena. Lo mismo de todos los años, sin ninguna novedad previsible. Mi padre hará cherne, yo haré cinta de lomo a la sal en el horno y también una tarta de nata con fresas con cubierta de chocolate.

Se acerca el fin de año, y cómo no, la publicación en este blog de mi resumen-conclusión de lo que ha sido el año para mi. En prinicipio, y si nada lo impide, esta publicación tendrá lugar durante el atardecer del día 31 de diciembre.

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