Hoy fui a la consulta de la otorrinolaringóloga. Todo iba bien, salvo que hoy me dieron los resultados de unos análisis que estaban un poco raros. La sorpresa llegó cuando la amable señora se dispuso a introducirme un cable con una cámara por el orificio nasal izquierdo, lo que en la jerga médica es bien conocido como una fibroscopia. El dichoso cable me llegó hasta la laringe. Gracias a esta desagradable prueba, ahora sé que tengo todo el aparato fonador inflamado, incluídas las cuerdas bucales. Después vine a casa y seguidamente, fui a hacer una práctica. También cabe destacar en el día de hoy que por fin ya llegué a Barcelona desde Atlanta. Es el primer vuelo que transatlántico que realizo bajo IFR, el cual en ningún momento fue cancelado. Ahora sólo queda el último vuelo del trayecto: BCN-TFN. A ver si no hay problemas después de todo esto...